La antigüedad de Cañizares está aún por descubrir. Los primeros pobladores de Cañizares posiblemente fuesen de la Edad del Hierro, tal y como atestigua la necrópolis encontrada y estudiada en 1993, la cual nos remonta a hasta el 450 antes de Cristo. Sin embargo estudiosos de las raíces etimológicas nos hablan de que este lugar fuese poblado por oriundos repobladores de la cercana Guadalajara, sobre todo del Señorío de Molina, en cuya comarca existe la población del mismo nombre.Un poco antes de reconquistarse la zona, vivían estos habitantes de la Sierra de la ganadería y de la extracción de madera que, era muy apreciada para la construcción de barcos. Así desde la Hoz de Beteta, las maderas de Cañizares, entre otras, eran trasladadas por el Guadiela una vez que largas hileras de mulas la transportaban por sus desfiladeros hasta la hoz. La referencia a Cañizares en la reglamentación del Fuero de Cuenca indica la importancia de esta población en la economía lanar del momento.
Durante el siglo XVII, hubo cierto revuelo entre la vecindad por las actividades de hechicería. También sabemos que en el siglo XVII muchos de sus vecinos se dedicaban a hacer cucharas de madera de boj. En cuanto a su riqueza monumental es la propia de todas las localidades serranas, un maravilloso paisaje con sus hoces, un caserío de típica construcción serrana sin más alardes arquitectónicos y la Iglesia Parroquial de Santiago Apostol como edificio central. La ermita dedicada a Nuestra Señora de Casares está situada junto a las últimas casas del pueblo y es más grande de lo habitual. En Cañizares se celebra la romería llamada “Letanías” el último domingo de mayo. Desde la localidad, sus habitantes transportan la imagen de la Virgen de Las Angustias, y a pie, la trasladan hasta la ermita situada en vadillos, donde se encuentra con la patrona de allí. Después se celebra una comida de hermandad entre los habitantes de ambas localidades y por la tarde, se regresa. Podría considerarse esta villa como el balcón de la Alta Serranía. |